Desde hace muchos años las personas trans acceden a los hospitales públicos cuando ya es muy tarde, cuando están muy enfermas y su salud muy deteriorada. No lo hacen antes, en parte, porque el ingreso a un efector de salud significa la mayoría de las veces padecer diferentes tipos de agresión o malos tratos.
Aquí creemos, y es nuestra apuesta, que en muchos casos los malos tratos están vinculados a una falta de conocimiento sobre cómo es este otro, cómo atenderlo, cómo tratarlo, qué necesita.
El documento que estamos presentando se inscribe en un esfuerzo por lograr que nuestras instituciones mejoren su capacidad de respuesta a mayores sectores de población, en particular a aquellos más vulnerables.