
El programa de Estética Urbana de la Subsecretaría de Cultura busca enriquecer los espacios y edificios públicos de la ciudad de Buenos Aires con la instalación y restauración de obras de arte que acrecienten el patrimonio y aporten valores simbólicos, estéticos y poéticos a los lugares donde se emplacen. A través de Estética Urbana, la gestión de la Ciudad financia la restauración, producción o compra de obras de valor patrimonial, reconociendo la calidad artística del trabajo de importantes maestros, y garantizando su exhibición permanente y duradera, ofreciendo al público otro modo de relacionarse con el entorno urbano.
El programa fue lanzado en diciembre del 2005, con la inauguración de los murales cerámicos de Eduardo Levy, emplazados en la plazoleta “Enrique Pichón Riviere”, en Av. Santa Fe y Azcuénaga. Más adelante se instaló, en las paredes laterales del Sanatorio Méndez de Caballito, el mural de cerámicas Nacimiento de la Vida, de la artista Nilda Actis Goretta. Una obra diseñada por Luis Felipe Noé, en venecitas, fue plasmado por la mosaiquista Lorena Constantini en el Hospital de Niños Pedro de Elizalde. El mural Nunca recuerdo olvidarte del artista Rogelio Polesello, colocado en el hall de la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín, forma parte también de las iniciativas del programa Estética Urbana.
En el año 2010 y con la prestigiosa restauradora Isabel Contreras, se puso a punto el mural Despertar en la llanura del pintor marplatense Juan Carlos Castagnino, ubicado en la Galería del Obelisco.
A fines del año 2011 hemos cursado dos nuevas restauraciones murales. Una de ellas corresponde a La Fertilidad de Juan Carlos Castagnino. Se trata de una exquisita pintura plasmada en el año 1956 en la cúpula central de la Galería San José de Flores. Ha sufrido algunos desprendimientos y levantamientos en la película pictórica debido a filtraciones de agua. Con criterios conservativos, la restauración está en manos, una vez más, de Isabel Contreras.
El otro mural es Homenaje a Guamán Poma de Ayala, del artista hispano-argentino Luis Seoane. Ubicado en el interior de la Galería del Centro, este impresionante mural armado con venecitas y figuras de hierro superpuestas, es un homenaje al cronista indígena del Perú, que enseñó la lengua castellana a los indígenas a la vez que denunció las injusticias que encomenderos y funcionarios de la corona española les inflingían. La restauración incluirá limpieza de adherencias y cuerpos extraños y el tratamiento de ampollas, grietas y fisuras. Lo lleva a cabo la conservadora y restauradora Alicia Mercedes Marzorati.